Blogia
Block de notas

Manual de urbanidad para jovencitas (7)

Desde hace una semana estoy probando la telefonía VOIP. Tras ver diferentes programas y sus tarifas, me he inclinado no por el archiconocido Skype (lo uso, pero sólo para videoconferencias), sino por VoipBuster : ya sé que hay división de opiniones entre los usuarios con respecto a la compañía, aunque yo hasta el momento -y toco madera- no he tenido ningún problema. En fin, seguiré informando. Y ahora, hagamos honor al títulos del post:

SUPERSTICIONES


I

Se conquista a los hombres poniéndoles una pizca de sal en la punta de la polla y chupándola hasta que la sal se haya disuelto.

II

Por ser el viernes el día dedicado a Venus no tiene ninguna mala influencia sobre las citas amorosas. Al contrario.

III

Si son trece haciendo el amor sobre la misma cama, no mande a la más pequeña que se masturbe sobre la mesita de noche. Mejor llame a la hija de la portera y así serán catorce.

IV

Asimismo, si su amante le echa trece polvos en la misma noche, no lo deje irse hasta que no descargue por decimocuarta vez.

V

Si una joven morena le dice: “Las morenas vienen al mundo por el coño y las rubias por el ojo del culo”, puede responder sin vacilar que se tata de un falso rumor. Si usted es rubia, puede añadir una bofetada.

VI

Cuando pierda su virginidad, no recurra a San Antonio de Padua para recuperarla. San Antonio de la Tebaida meditó mucho sobre cuestiones sexuales; pero su homónimo no se complacía con estos asuntos.

VII

No se ate un cerdito de oro en los pelos del coño para que dé suerte a lo que cubran. Los caballeros que le levanten la falda podrían reírse con esta ocurrencia.

VIII

En el castillo donde sus padres reciben visitas, no se beba el agua de bidet de todas las chicas para conocer sus pensamientos.

IX

Antes de que le metan un consolador por el culo, no exija que haya sido bendecido por el obispo. Algunos se negarían a ello.

EN LA IGLESIA

I

Una jovencita que se despierta debe terminar de masturbarse antes de empezar sus oraciones.

II

Si fue insuficiente la paja de la mañana, no la concluya durante la misa.

III

No siga el oficio con un ejemplar de Gamiani, sobre todo si está ilustrado.

IV

Nunca arranque un botón del pantalón a su vecino en el momento de la colecta. Hágalo antes de entrar.

V

“Quienes conozcan algún impedimento para que este matrimonio sea celebrado, que hablen ahora o callen para siempre”, dice el sacerdote. Pero sólo es una fórmula. No se levante para revelar confidencias.

VI

Cuando esté al lado de una mujer que de rodillas saca el culo, no le pregunte si esta postura le trae dulces recuerdos.

VII

Al arrodillarse ante el altar, no invite en voz baja a su vecinita a acostarse con usted por la tarde.

VIII

El día de su primera comunión, si una señora grita al verla: “¡Qué bonita! ¡Parece una novia!” no responda: “Sólo me falta la flor.” La réplica sería considerada atrevida.

IX

Si se la chupa a un señor antes de ir a comulgar, no se trague la leche: ya no estaría en ayunas, como es preceptivo.

X

Durante la catequesis, si el joven sacerdote le pregunta qué es la lujuria, no le conteste entre risas: “Lo sabemos mejor que usted.”

XI

Durante la homilía, si el predicador parece creer en la “pureza de las jóvenes cristianas”, no se parta de risa.

XII

Si echa un polvo por la tarde en una iglesia de pueblo, no se lave el coño en la pila del agua bendita. Lejos de purificar su pecado, lo agravaría.

EN LA CONFESIÓN

I

Si su confesor le pregunta cuántas veces ha sido inseminada, no le responda: ¿Y usted?

II

No se masturbe en el confesionario para ser absuelta inmediatamente después.

III

Cuando le cuente todas sus cochinadas al buen sacerdote que la escucha, no le pregunte si lo oído se la pone tiesa.

IV

Si se confiesa en la casa de su director espiritual, no le pida jamás que le deje coger la polla para explicarle mejor lo que hace a los chicos ni tampoco le muestre su coño para que comprenda bien lo que le hace a las muchachas.

V

Si su director espiritual tiene por costumbre follarla, encularla o correrse en su boca antes de absolverla de eso y lo demás, manténgalo como amante si le gusta, pero cambie de confesor. Desde el punto de vista canónico, no da la talla.

 

Y ya sabes:

Durante todo el mes de mayo, no compres ni un CD de música ni un DVD de películas.

 

0 comentarios